Autor Tema: Oración a los Siete espíritus  (Leído 5963 veces)

Gaga

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Oración a los Siete espíritus
« en: Julio 17, 2009, 04:44:35 pm »
Saludos Foristas!!!

Los siete espíritus creados en el origen de todo, según mencionan los antiguos relatos, son los siete pensamientos de Dios y las ideas resultantes de ellos durante la creación.

El número místico siete está considerado un símbolo de la similitud divina y de lo divino desde el origen que está dentro de cada pensamiento que proviene del Creador y también de cada idea concebida por Dios y exteriorizada fuera de él mismo.

Los siete espíritus:

El primero en Dios es el Amor.
El segundo es la Sabiduría.
El tercero es la Voluntad de Dios.
El cuarto proviene de los tres anteriores: el Orden.
El quinto Espíritu se llama la Seriedad o Firmeza divina
El sexto Espíritu es la Paciencia.
El séptimo espíritu es la Misericordia.

Espero les sea útil y se entienda todo el profundo universo de conocimeitno que guarda.


Oración a los Siete espíritus

¿Qué hay en mí que no provenga de ti?
¿Dónde está la fuente de mi existencia?
De ti fluye hacia mí:
La vida que hay en mí.
Tú, Dios eterno, eres la fuente de la luz
que reina en mi conciencia.
Tú eres la fuente de la sabiduría de mis palabras.
Tu Espíritu me da inteligencia para entender
tus pensamientos.
Mis dones te glorifican y te honran.
Todo ha sido creado para tu gloria y honra.
Tú lo creaste todo con la fuerza de tu poder.

Tú creaste la vida y la muerte.
La luz y las tinieblas.
La vida la creaste para quienes honran tu nombre.
Las tinieblas, para quienes te odian.

En tu Hijo Jesucristo está la vida.
En él no hay sombra ni variación.
El es el pan que cayó del cielo
para destruir las obras de las tinieblas,
en nuestras vidas.

Deja arder en mi ser interior
tus siete lámparas de fuego,
las siete lámparas de fuego
que están delante de tu trono:
La lámpara de fuego del Espíritu del Señor,
la lámpara de fuego del Espíritu de sabiduría,
la lámpara de fuego del Espíritu de inteligencia,
la lámpara de fuego del Espíritu de consejo,
la lámpara de fuego del Espíritu de poder,
la lámpara de fuego del Espíritu de conocimiento,
la lámpara de fuego del Espíritu del temor del Señor.

Haz que los siete cuernos del cordero inmolado
gobiernen mi vida:
El cuerno del Espíritu del Señor,
el cuerno del Espíritu de sabiduría,
el cuerno del Espíritu de inteligencia,
el cuerno del Espíritu de consejo,
el cuerno del Espíritu de poder,
el cuerno del Espíritu de conocimiento,
el cuerno del Espíritu del temor del Señor.

Delante de los siete ojos del cordero inmolado
no hay nada oculto:
El ojo del Espíritu del Señor,
el ojo del Espíritu de sabiduría,
el ojo del Espíritu de inteligencia,
el ojo del Espíritu de consejo,
el ojo del Espíritu de poder,
el ojo del Espíritu de conocimiento,
el ojo del Espíritu del temor del Señor.
Tus siete ojos conocen todos los secretos
de mi corazón.
Toda la humanidad es transparente
ante tus siete ojos.
Tus siete ojos conocen el pasado, el presente
y el futuro de los seres humanos.
Tus siete ojos vigilan los pasos de cada ser humano.
Ninguna injusticia escapa a la mirada de tus siete ojos.

Llena mi corazón con tus siete espíritus:
Los siete espíritus
que tú derramaste sobre tu Hijo Jesucristo:
Espíritu del Señor,
Espíritu de sabiduría,
Espíritu de inteligencia,
Espíritu de consejo,
Espíritu de poder,
Espíritu de conocimiento,
Espíritu del temor del Señor.

Haz que a través de tu Espíritu de poder
reine en mí la paciencia.
Santo de Israel,
Dios eterno,
capacítame a través de tu Espíritu de poder
para soportar toda clase de pruebas,
necesarias para mi crecimiento
y mi madurez espiritual.

Así como tu Espíritu de poder
capacitó a tu Hijo Jesucristo
para soportar toda clase de sufrimientos,
hasta ser clavado en la cruz,
capacítame para soportar
todo dolor,
todo sufrimiento,
toda enfermedad,
toda mi miseria humana,
toda pregunta sin respuesta,
todo sentimiento de soledad,
toda petición no cumplida.

Así como tu Espíritu de poder
capacitó a tu Hijo Jesucristo
para soportar la angustia y el sufrimiento
sin abandonar la oración,
capacítame
para buscar la oración
con ganas o sin ganas,
sano o enfermo,
feliz o triste,
abandonado en mi soledad o acompañado de tu gracia,
con entendimiento o sin entendimiento,
golpeado por la miseria humana
o lleno de tu esfuerzo,
lleno de fuerzas
o cansado de tanto esperar tus respuestas.
Señor, Santo de Israel,
lléname de poder,
lléname de tu Espíritu de poder.
Deseo soportarlo todo
hasta que tú Hijo vuelva por segunda vez.
Sé que no permitirás en mí una prueba
que exija de mí lo que yo no puedo dar.
Porque tú eres justo.

Pero, sobre todo, lléname con tu Espíritu de poder
para soportar mi miseria humana
en medio de una vida de oración.

Ashé, ;)