Autor Tema: Las Posesiones  (Leído 2773 veces)

Gaga

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Las Posesiones
« en: Noviembre 10, 2008, 11:10:36 pm »
Saludos foristas!!

En toda la historia de la humanidad se ha afirmado la existencia de la «posesión» de seres humanos por parte de espíritus malignos, que por ignorancia de inmediato se asocia al diablo, demonio, lucifer, satanás y todos los sinónimos posibles.

Es interesante descubrir que siembre se haya creído en la existencia de seres “malignos” que podían posesionarse de objetos, casas o personas. Para el vox populi este fenómeno se caracteriza por manifestaciones como la de voces distorsionadas, uso de idiomas o dialectos desconocidos, fuerza física sobrenatural, deformaciones y contorsiones exageradas, objetos que se mueven, casas en donde abundan los accidentes e incluso las agresiones físicas y sexuales. Por todo esto, durante siglos se ha buscado una explicación para establecer el origen de este fenómeno y también una forma de controlarlo o darle fin.

En un interesante documento sobre las posesiones se señala que:

“Los antiguos egipcios practicaron ritos para protegerse de las potencias amenazadoras que podían salirles al paso en este o en el otro mundo; en su religión los conjuros mágicos de carácter oral se complementaban con rituales consistentes en herir, partir o seccionar una representación del ser temido. En Sumeria, Asiria y Babilonia aparece también una amplia demonología acompañada de ritos paralelos para protegerse de la acción de entes maléficos; uno de los procedimientos más generalizados era el de hacer pasar mágicamente el espíritu a un vaso u otro objeto, que luego se echaba al fuego o se rompía. Asimismo, algunas prácticas típicas de religiones animistas muy primitivas, por ejemplo, la reducción de cabezas entre los jívaros, constituyen también formas de exorcismo destinadas a capitalizar ciertas influencias espirituales.”

Mención especial merece la concepción de los sumerios, quienes creían que las enfermedades del cuerpo y de la mente eran provocadas por un demonio llamado Giddim.

Con el paso de los años, la misma Iglesia católica asumió una actitud ante este “fenómeno”, al convertirlo en un “azote” por el que muchas personas pasaron de ser exorcizadas a físicamente castigadas, legalmente ejecutadas, o en el mejor de los casos, recluidas en hospitales para enfermos mentales. La paranoia cristiana llegó al grado de afirmar, en algún momento de la edad media, que los animales eran también objeto de posesión del demonio, por lo que serpientes, gatos, cabras, perros y cuervos fueron perseguidos y sacrificados, como parte de las actividades Inquisitorias.

En este contexto, sólo se reconoce a la misma Iglesia católica como la única con “autoridad moral”  para que a través de los exorcistas se expulsar a estos espíritus. La creencia en la posesión (demoníaca) ha sobrevivido con el paso de los siglos y sigue siendo usada para “justificar" la conducta anormal de algunos individuos.

En contraparte la medicina moderna señala que los fenómenos de posesión se inscriben en el contexto de los llamados trastornos psicológicos de escisión (antes conocidos vulgarmente como “histeria”), los cuales permiten el surgimiento de sistemas autónomos que consiguen suplantar la síntesis habitual de la personalidad por una “desconocida” pero que finalmente forma parte de la inconsciencia de la persona.

Caso especial fue el de Anneliese Michel: una niña alemana que se creyó que fue poseída por unos seis demonios y que murió después de ser sometida a un exorcismo católico, pero cuya autopsia determinó había muerto por desnutrición y deshidratación.

Arturo Piga Dacchena, profesor chileno de Psicología Evolutiva, señala en este sentido que:

“La prosopopesia o autoscopía es la transmisión espontánea o provocada de la personalidad humana. Aborda el problema de su "desdoblamiento" y analiza el fenómeno de las posesiones, el cual se origina por la ruptura del equilibrio psíquico específico o la pérdida de la acción sinérgica que mantiene la coherencia definida y estable del individuo. En una sola persona surgen dos o más individuos a menudo conciencialmente ajenos el uno con respecto al otro... Llama la atención en el desdoblamiento parapsicológico el cambio substancial que experimenta el sujeto en sus rasgos faciales, sobre todo en su voz, en su comportamiento ético-social y pormenores psicoorgánicos en general... El subconsciente tiene una actividad inteligente que es lógico relacionar con la personalidad creada por "sugestión o autosugestión".

A esta perspectiva suelen agregar que el aumento del stress familiar/laboral, el consumo de drogas y alcohol y el abuso calmantes y antidepresivos contribuyen a generar cuadros psicosomáticos que puede confundirse con una posesión.

Sin embargo, siempre será Allan kardec quien con sus profundos estudios sobre el espiritismo dé a luz sobre este y otros oscuros temas, al definir que:

“La subyugación obsesional, designada en otro tiempo con el nombre de posesión, es una coacción física producida siempre por espíritus de la peor especie y que puede hasta neutralizar el libre albedrío. Se limita, a menudo, a simples impresiones desagradables; pero provoca a veces movimientos desordenados; actos de insensatez, gritos y palabras incoherentes o injuriosas cuya ridiculez conoce de vez en cuando, aunque sin poder evitarlas, aquel que es víctima de semejante situación. Este estado difiere esencialmente de la locura patológica, con la cual se la confunde sin motivo, porque no presenta ninguna lesión orgánica, y siendo diferente la causa, los medios curativos deben ser otros. Aplicando gárgolas y tratamientos corporales, se logra hacer a menudo una verdadera locura de lo que era una causa moral”.

Y cierra con un argumento contundente:

”La posesión nunca es completa, un espíritu errante se puede asimilar al de un encarnado al que se parece y que lo permita, pero es este último el que tiene el control de los actos, puede sin embargo, dejarse subyugar por el visitante, por debilidad o por propia voluntad. Hay espíritus elevados que acompañan a los hombres para protegerlos desde el nacimiento y a veces hasta después de la muerte. No existen los pactos con los espíritus impuros, solo una atracción de estos por simpatía, por parte de hombres malos, aquellos entonces quieren que el hombre les sirva a cambio de servirle ellos a él”.

Ashé. ;)