Autor Tema: Francisco I. Madero  (Leído 5463 veces)

Gaga

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Francisco I. Madero
« en: Noviembre 23, 2009, 03:01:31 am »
Saludos Foristas!!!

Nació en la hacienda El Rosario, en Parras de la Fuente, Coahuila en 1873, y es más conocido en méxico por su papel como precursor de la revolución que hizo caer al entonces dictador Porfirio Díaz, pero también por haber sido un gran médium y espiritista que uso dichos dones para tomar decisiones que marcaron para siempre el destino del país.

Charles C. Cumberland destaca: ”Madero representaba una combinación de las fuerzas nuevas de México: el nacionalismo, el humanitarismo, el intelectualismo y el progreso nacional. Representaba casi más al mestizo que al criollo”.

Durante su educación recibió diversas influencias; después de contar con maestros particulares en su niñez, asistió un año a una escuela jesuita en Saltillo, luego pasó otro año en una escuela católica en Baltimore –el Colegio Mount St. Mary– y en 1887 partió a Francia con su hermano menor (Gustavo), para permanecer cinco años estudiando economía y comercio en la Escuela de Altos Estudios Comerciales de París.

La familia de Madero se distinguió entre los principales hacendados porfirianos del estado de Coahuila. De esta familia, Francisco Ignacio resultó ser uno de los más obcecados. A principios de siglo viajó a París, donde realizó algunos estudios de agricultura, pero lo más significativo de este viaje fue que se convirtió en ferviente practicante de las ideas espiritistas difundidas en aquellos años por Gardek. En 1904 se regresó a su tierra natal, participando ese año activamente en la campaña para elegir gobernador del estado de Coahuila.

Sus actividades durante los cuatro años siguientes no fueron muy diferentes a las de cualquier miembro de la elite porfiriana: periódicamente viajaba a la ciudad de México, donde la familia tenía una gran residencia en la que se celebraban frecuentes reuniones sociales, donde Francisco exponía sus ideas espíritas. Fue tal el impacto que produjo el espiritismo en su vida, que en 1909 declaró: “Para mí no cabe ni duda que la transformación moral que he sufrido la debo a la mediumnidad”, y ese año él mismo escribió el Manual espírita, de 85 páginas, firmando con el seudónimo Bhima.

En junio de 1892 regresaron a México pasando aquí sólo unos meses, porque salieron nuevamente, ahora a la Universidad de Berkeley en San Francisco. A su regreso (verano de 1893) constataría las difíciles condiciones de trabajo en el campo administrando las propiedades familiares, algunas de las cuales sufrían una fuerte sequía. Introdujo nuevos métodos de cultivo y fundó la Escuela Comercial de San Pedro de las Colonias.

En 1900 publicó un folleto en el que proponía la construcción de una represa en el río Nazas para evitar las sequías, proyecto que le valió la felicitación de Porfirio Díaz. Homeópata aficionado, era común que atendiera a sus trabajadores.

Declarándose ya espiritista, divulgó y comentó en México las obras El libro de los espíritus de Allan Kardec, y el Baghavad gita; en 1906 fue delegado al Primer congreso Nacional Espiritista y aun en 1909 publicó un Manual espirita. Madero propiamente inició su carrera política en 1903. La represión en contra del club liberal Ponciano Arriaga y el ataque a una manifestación en Monterrey con saldo de muertos y heridos, lo convencieron de impulsar un movimiento reformista. Resolvió “concentrarse en el nivel local y estatal”, para apoyar –primero- a un candidato opositor en la contienda municipal de San Pedro de las Colonias, Coahuila, y formar y presidir –después– el Club Democrático Benito Juárez para empujar una candidatura al gobierno del estado mediante la formación del Partido Democrático Independiente.

La candidatura sucumbió ante diversas maniobras y presiones de Díaz. No obstante, su activismo político permitió a Madero consolidar una organización local que serviría de núcleo para un partido nacional con miras a las elecciones de 1910. En 1908 publica su libro “La sucesión presidencial en 1910”, preámbulo de una vigorosa campaña nacional por la presidencia de la República. Cuando se declara que el presidente Díaz ha sido nuevamente reelecto, Madero se lanza a la Revolución con el Plan de San Luis, del 6 de octubre de 1910. En él convoca al pueblo mexicano a levantarse en armas el 20 de noviembre.

Al triunfo de la revolución fue electo presidente, que asumió el 6 de noviembre de 1911. Fue derrocado mediante un golpe de estado bajo la forma de rebelión, Victoriano Huerta, secretario de Guerra encargado de sofocarla traiciona a Madero, quien fue encarcelado y obligado a renunciar. Por órdenes de Huerta, Madero fue asesinado el 22 de febrero de 1913.

A lo largo de su vida como presidente, Francisco I. Madero no sólo leyó a los autores clásicos sobre religiones orientales y espiritismo, sino que también formó parte de algunos grupos espiritistas.

Ciertos investigadores -luego de estudiar los documentos de Madero- han llegado a la conclusión de que una de las causas que lo llevaron a lanzarse a la lucha por la democracia fueron las palabras que le dijeron los espíritus que contactaba en sus sesiones mediúmnicas; no es casual que en abril de 1906, él acudiera como delegado del Centro de Estudios Psicológicos de San Pedro de las Colonias al Primer Congreso Nacional Espírita, donde argumentó con gran vehemencia que el Espiritismo era la síntesis suprema de la ciencia y la religión, y que por esta razón debería guiar los pasos de los hombres para construir un mundo mejor.

Como ya se mencionó, lo que más le había impresionado de su estancia en Europa fue el espiritismo, en 1906 era delegado del Club de Estudios psicológicos en el Primer Congreso Nacional Espiritista, en 1909 publica Manual Espírita con el pseudónimo Bhima comenzando así su otra faceta reconocida: la de invocador de espíritus que predijeran su futuro político, llamaba al de su hermano Raúl y al del General Mariano Escobedo muerto en 1902. También tuvo una gran afición por la teosofía.

La dedicatoria de Madero, bajo el seudónimo de Bhima es, que escribió en su Manual espirita dice así:

"El autor dedica este modesto trabajo a tos nobles y grandes espíritus que lo han sacado de las tinieblas de la ignorancia, que han abierto ante sus ojos esplendorosos y vastos horizontes; y han hecho que su corazón, antes frío por el egoísmo, palpite ante las miserias de la humanidad. A estos nobles sentimientos, inspirados por seres tan elevados, debe el autor el deseo de divulgar la luz y el consuelo que encierra la doctrina espírita. Para satisfacer tal deseo, y sostenido siempre por sus invisibles amigos, ha escrito este manual. ¡Que lleve luz a las conciencias; paz y tranquilidad a los corazones; que sirva para enjugar muchas lágrimas, para guiar muchas almas por el sendero del bien, y los deseos del autor estarán satisfechos¡"

Francisco I. Madero también adoptó la homeopatía para curarse y atender a sus trabajadores y a los de otras haciendas, mandaba a los jóvenes a estudiar en diferentes partes del país. Escribió Comentarios al Bahghavad Gita, otro de los libros que normó su vida, algunos de sus biógrafos dicen que antes de su muerte todavía lo llevaba en las manos.

Las memorias Francisco I. Madero fueron publicadas por primera vez en el séptimo aniversario de su muerte, dentro de la Reseña de las ceremonias conmemorativas que tuvieron lugar en la república el Apia 22 de febrero de 1920, editada por la Agrupación Pro-Madero. Aunque era un secreto a voces la profesión de fe que Madero guardó por la doctrina espírita a lo largo de su vida, con la publicación de sus memorias no quedó lugar a duda.

Existen diversas revisiones históricas que, dilucidando centralmente sobre la faceta espírita de Francisco I. Madero, permiten reconstruir parte de la historia del espiritismo en México.

Sin embargo, es necesario revelar que desde esa época, los precursores del espiritismo kardeciano manifestaban una gran preocupación porque la práctica de esta doctrina se apegara a los principios dictados por los espíritus superiores al codificador Allan Kardec, lo cual nos indica la existencia de prácticas distintas a éstos.

Regresando a la revisión de ese episodio histórico, destacan los exhaustivos trabajos de los historiadores Yolia Tortolero Cervantes, con su obra “El Espiritismo Seduce a Francisco I. Madero”, y José Mariano Leyva, con “El Ocaso de los Espíritus, El espiritismo en México en el siglo XIX”, entre otros más, en los cuales adicionalmente se hace una compilación de las cartas sicografiadas por Francisco I. Madero a través del ejercicio de su mediumnidad.

Es importante señalar que en México la relación entre la política y la brujería ha sido un fenómeno permanente de la historia nacional pero también del mundo. Personajes como Francisco I. Madero y su estrecha cercanía con el espiritismo, le hacían creer que se podía comunicar con ultratumba y obtener consejos, en unas cartas escritas por él aludían a que los espíritus se comunicaban con él y le decían qué hacer, así como que estaba destinado a incidir en la vida política del país; hay una famosa que escribió en 1908, que la firma como B.J., según algunos autores, creen que pudo haber sido el espíritu de Benito Juárez el que se apoderó de Madero".

Dada esta versión, y la importancia de Benito Juárez en la historia del país, hay quienes afirman que de ser cierta esta posesión, Juárez habría utilizado a Madero para dar continuidad a su gesta revolucionaria, lo cual, de ser cierto, haría que la lucha armada de Madero tuviera motivos 100% espiritistas.

Ashé, ;)

omoire

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Re: Francisco I. Madero
« Respuesta #1 en: Noviembre 24, 2009, 07:05:31 am »
Nsala malekum, hermanos...
Con el permiso de los mayores y de la usuario Gaga...

Polémico personaje Francisco I Madero, al menos para su servidor, porque históricamente a Madero se le ha idealizado como mártir dentro de la historia mexicana, cuando en realidad fue un traidor que mereció morir como lo hizo pues cuando el dictador Porfirio Díaz aceptó que la revolución en su contra iba a triunfar, se reunió con Madero en la embajada norteamericana y aceptó partir a Francia, dejándole el poder al despreciable Madero siempre y cuándo se encargara de matar a Ricardo Flores Magón, militante anarquista y verdadero precursor (militar e ideológico) de la revolución mexicana, cosa que el chaparrito aceptó con tal de satisfacer sus ansias de poder... y... efectivamente consiguió deshacerse de Magón (pese a que éste en su momento le salvo la vida a Madero cuando estaba a punto de ser masacrado por las tropas de Porfirio Díaz), pero la traición con traición se paga y por ello Francisco murió como lo merecía: traicionado... je je je, pero esta no es clase de historia, sino de espiritismo, y mejor entremos al tema:

Cuando Francisco I. Madero* (a quienes muchos definen como "un hombre de baja estatura, sonrisa amable y mirada luminosa"), regresa de Francia el espiritismo en méxico ya estaba bastante organizado y por lo mismo sus sesiones espiritistas no causaron gran revuelo, hasta que el propio Madero incursionó en la política, posición que le permitió, entre otras cosas, organizar un centro de estudios psíquicos, colaborar en la fundación de un órgano para difundir la doctrina, escribir artículos, aglutinar a su alrededor a "hermanos de creencias" y publicar el ya señalado libro sobre espiritismo: "Manual espírita", firmando como Bhima...

El verdadero detonante de las ideas políticas de Madero fue una sesión donde contactó al espíritu del llamado prócer de la patria Benito Juárez, que entre otras cosas le dijo:

"El triunfo de Usted va a ser brillantísimo y de consecuencias incalculables para nuestro querido México... su libro (el que está escribiendo Madero "La Sucesión Presidencial de 1910") va a hacer furor por toda la República, como una corriente eléctrica que va a impresionar fuerte y profundamente todos los espíritus...

"Usted tiene que combatir a un hombre astuto, falso, hipócrita.Pues ya sabe cuáles son las antítesis que debe proponerle: contra astucia, lealtad; contra falsedad, sinceridad; contra hipocresía, franqueza...

"Tenga usted una fe inquebrantable en la justicia de su causa, en la seguridad de que cumple con un deber sagrado y que serán tan poderosas las fuerzas que se aglomerarán a su derredor que mucho le facilitarán su empresa y le permitirán prestar a su patria inmensos servicios.

"Con gusto volveré a hablar con usted cuando me llame, pues formo parte del grupo de espíritus que le rodean, lo ayudan, lo guían para llevar a feliz coronamiento la obra que ha emprendido. Que nuestro Padre Celestial derrame sobre su cabeza sus tesoros de amor y de bondad".

Durante su estadía en Francia, Madero actuó como médium en varias sesiones, en las que conversaba con los espíritus... uno de estos espíritus fue el de un tal "José" –presente en casi todas las comunicaciones–, quien el 4 de mayo de 1907 le dijo: “es urgentísimo que leas la historia de méxico de los tiempos modernos, a fin de que cuanto antes principies tu trabajo, que de tanto ha de servirte en tu carrera; ese trabajo puedes principiarlo desde ahora aunque sea para que vayas anotando todos los pensamientos”

Históricamente destaca que Madero decidió ofrecerle al país un "proyecto" propio, resultado de sus sesiones espiritistas y entre 1907 y 1908 publicó con el título "La sucesión presidencial en 1910" un libro que marcó un parteaguas en la historia del país... mucho influyeron en estos trabajos las creencias de Francisco en el espiritismo...

En noviembre de 1907, nuevamente el espíritu de "José" le dijo a Madero que tenía la misión divina de ser el redentor de su pueblo:

"Ahora ocupas un lugar distinguido entre los espíritus que, aunque dispersos por el mundo, trabajan de común acuerdo por la realización de un mismo objetivo: la cofraternidad universal. Ahora perteneces a la causa de la justicia y de la libertad, y serás su defensor mientras tengas fuerzas para luchar."

"Ahora has tomado el lugar de un soldado en el gran ejército que ha derramado en el mundo su sangre generosa, fertilizando por este medio el árbol de la libertad… Tu tarea está bien definida: la conoces muy bien. Ahora falta que te prepares pacientemente, con calma, con inteligencia, para la lucha. Pero una vez comprometido, entonces ¡adelante!, ¡siempre adelante! "

"Y entonces tu país, libre de la terrible opresión que lo oprime, con un impulso prodigioso se elevará hacia [ilegible] que tú le mostrarás, porque si tú eres su jefe en esta terrible lucha, si logras llevarlo a la victoria, si es a ti a quien debe la conquista de sus derechos, su gratitud será eterna y mientras tú vivas serás su idolo, su guía y lo llevarás por la senda que conoces, que has soñado y por la que ardientemente deseas caminar."

Así, basado en sus creencias espiritistas, Madero cambió para siempre la historia de México... el espiritismo que comenzó a practicar en Francia marcó el rumbo de todos los actos de su vida pública y privada y lo encaminó a pugnar por restaurar una especie de liberalismo a su modo, abrazando con férrea convicción los postulados democráticos "dictados" por el espiritismo...

Influenciado por "José" (quien llamó a Madero “soldado de la libertad y el progreso” y “luchador infatigable por la causa de la libertad”), Francisco comenzó a prepararse de otro modo y solía retirarse a lugares solitarios, generalmente a su rancho llamado Australia, donde meditaba y oraba profundamente... procuraba acostarse tarde, madrugar y, contrariamente a su vieja costumbre, rechazaba la siesta vespertina... ayunaba y comía lo necesario para mantener las energías. No bebía y no fumaba... a pesar del esfuerzo, Madero mostraba momentos de flaqueza y debilidad... más “José” lo regañaba, advirtiéndole la enorme responsabilidad que pesaba sobre su conciencia y las terribles consecuencias que generaría si fracasaba...

Desde la trinchera de la doctrina espirita, Madero (acompañado siempre por el fiel militar Felipe Ángeles, practicante también del espiritismo), se preparó para iniciar la cruzada democrática de 1909 que dio origen a la mayor transformación social del siglo XX: la revolución mexicana, que ridículamente terminó siendo "la revolución de los espíritus", que no consiguió cambiar la cruda realidad del país y que dejó como saldo más de dos millones de personas muertas en vano...

Se podría hablar mucho sobre esta faceta comunicativa de Madero con los espíritus, más podría correrse el riesgo de aburrir con tanta adulación política de los desencarnados con éste político al que finalmente hicieron perder el piso, sin embargo, considero mucho más interesante el ejercicio espírita que hizo el gran escritor aún vivo, Ignacio Solares, famoso espiritista que en diversas sesiones contactó a los espíritus de Francisco I Madero y Felípe Ángeles y escribió dos libros (uno dedicado a cada personaje), donde les cuestiona su proceder, les reprocha el desperdicio que hicieron de los consejos de sus guías espíritas y los hace responsables del fracaso de la revolución mexicana, todo en el marco de sesiones en dónde más que "entrevistarlos"...

En los textos "Madero el otro" y "La noche de Ángeles", les hace respectivamente una especie de "juicio" espiritual donde ellos habrían de reconocer sus errores (y abusos) como espiritistas, los lleva a aceptar las traiciones en las que incurrieron y finalmente les hace reconocer sus debilidades como simples mortales que no alcanzaron a evolucionar en el plano terrenal, pese a tener una gran herramienta para lograrlo: el espiritismo... pero de estos libros y de su autor les escribiré próximamente...

Nsambi los akutare...

* los textos entrecomillados fueron citas textuales de diversos documentos relacionados con el tema...

omoire

  • Visitante
Re: Francisco I. Madero
« Respuesta #2 en: Noviembre 25, 2009, 04:42:39 am »
Nsala malekum, hermanos...

El escritor Ignacio Solares nació en Ciudad Juárez, Chihuahua, 1945... es autor de las novelas Delirum Tremens, Anónimo, Madero, el otro (traducidas al inglés), La noche de Ángeles (Premio Diana Novedades, 1989), El gran elector, también llevada al teatro y por la que obtuvo el premio a la mejor obra del año otorgado por las tres asociaciones teatrales de México... entre sus novelas destacan Nen, la inútil (Premio Fuentes Mares 1996), Anónimo, Casas de encantamiento (Premio Magda Donato, 1988) y El gran elector... actualmente es director de La Revista de La Universidad Nacional Autónoma de México....

Es un importante narrador mexicano con reconocimiento a nivel internacional… pero también es un gran espiritista de cuya faceta muchos prefieren no hablar…

En su novela "Madero, el otro", Ignacio Solares reconstruye la vida de Madero desde una perspectiva en la cual muchos toman su libro -erróneamente- como “biográfico” y hasta histórico, más quienes conocemos de qué va Solares, sabemos que para este libro eligió una veta poco explorada: las creencias místicas y religiosas, sus inclinaciones al espiritismo y su permanente contacto con las almas que lo predestinaban a ocupar un lugar de líder y mártir frente a su iletrado y salvaje pueblo...

Como lo comenté en su oportunidad, en este libro Ignacio Solares, el espiritista, hace una especie de "juicio" espiritual donde él habría de reconocer sus errores (y abusos) como espiritista, lo lleva a aceptar las traiciones en las que incurrió y finalmente le hace reconocer sus debilidades como simples mortal que no alcanzó a evolucionar en el plano terrenal, pese a tener una gran herramienta para lograrlo: el espiritismo...

Pero lo hace hablar, confesar y hasta responder los duros cuestionamientos de un escritor que sabe lo que está haciendo a través de la literatura… y gracias al espiritismo es que Solares consigue desmitificar al seudo-revolucionario que desperdició la guía de su poderoso cuadro espiritual, para convertirse en lo más humano, mundano, mediocre y convencional que puede ser un hombre ordinario...

Este libro lo escribió Ignacio Solares como resultado de maratónicas sesiones espiritistas donde se contactó con el espíritu de Madero y lo hizo confesarse en todos los planos ideológicos posibles, consiguiendo así el retrato del verdadero personaje histórico que todo mexicano debería conocer... por ejemplo, en términos de acusaciones, Solares le espeta al espíritu de Madero:

“Y por eso, porque no fusilabas, no fusilaste a Bernardo Reyes en diciembre del once, cuando se rindió en Linares, después de su frustrada rebelión y te limitaste a confinarlo en la prisión de Santiago Tlatelolco, Y por eso, porque no fusilabas, tampoco fusilaste al sobrino de don Porfirio, a Félix Díaz, en octubre del doce, al rendirse en Veracruz, (...) y lo dejaste en la prisión de San Juan de Ulúa, como una bomba de tiempo que tardaría,  apenas, cuatro meses en estallarte”.

O lo hace confesar:

“Como político he cometido dos graves errores que han causado mi caída: haber querido  contentar a todos y no haber sabido confiar en mis verdaderos amigos. ¡Ah!, si yo hubiera escuchado a mis verdaderos amigos,  nuestro destino hubiera sido otro muy distinto; pero atendí más a quienes no tenían simpatía alguna por la Revolución y hoy estamos palpando el resultado”.

Y lo ataca sin misericordia en el momento de su muerte:

 ¿O es el presentimiento de que tu muerte no hará sino desencadenar otras muertes, otros odios hasta ahora dormidos, el tigre que tanto temió don Porfirio que despertara, ola roja que cubrirá a tu país como a ti te cubrió los ojos con el estallido del último disparo? ¿No te jactabas más de tus triunfos conseguidos en el campo de la democracia que en el de batalla? (...)  Aférrate al último latido, al recuerdo del último latido: permanece en él, no lo olvides, eternízalo. Puedes ser ese último hálito de vida, la última bocanada de aire que oxigenó tu sangre, la trayectoria de la bala que disparó el mayor Francisco Cárdenas cuando ya estabas en el suelo, desangrándote, y que se incrustó en tu cráneo, fracturó el hueso occipital, destrozó el cerebelo y el bulbo, desgarró las meninges y fue a alojarse, en pequeños fragmentos, en la base del cráneo, a la derecha de la silla turca".

...

“Mira, las escenas que desentrañas dejan de culparte y de fijarse en ti como un mal sueño. Sin embargo, no creo que debas quedarte con esa última imagen de Félix Díaz por Plateros, tan grotesca, (...)  Busca otra, quizás años más adelante.  Ésa, por ejemplo, de noviembre de 1914. Villa, Ángeles y Zapata y muchísima gente más ante tu tumba, en el Panteón Francés”.

Pero como Espiritista, Solares también se da tiempo de hacer aclaraciones:

"El espiritismo sustenta la creencia en la posibilidad de comunicarse con el espíritu de los muertos a partir de ciertas prácticas que se cultivan en la intimidad, en una secreta alianza con un grupo que comparte estas creencias y entre quienes se reúnen para posibilitar la invocación a los difuntos a los cuales se convoca. Se solicita en estas sesiones  la presencia de los muertos conocidos a partir de ciertos ritos repetidos y compartidos que, suponen, posibilitan el contacto entre este mundo, el de los vivos, y el más allá. Se constituyen en una serie de prácticas de ocultismo basadas en estas creencias, Se supone también que el sentido de estos contactos está dado por la intención de comunicar determinadas formas de actuar o de indicar los caminos más acertados para conseguir los logros que algunas personas se proponen lograr en su vida o ante determinados acontecimientos de la existencia humana considerados fundamentales".

Vale la pena señalar que ante la mayoría de los duros cuestionamientos de Ignacio Solares, las respuestas (así se hace patente en el libro), es le silencio de Francisco I. Madero... mientras que en otros le entrega totalmente la palabra para que justifique sus actos y errores... sin llegar a convencernos...

En mi siguiente texto expondré el contenido del libro "La noche de Ángeles" (Premio Diana/ Novedades, 1989), realizado también bajo sesiones espiritistas por Solares y que trata sobre ese gran personaje militar llamado Felipe Ángeles, diametralmente opuesto a Madero y también ferviente practicante del espiritismo en méxico, y cuyo máximo error fue ser leal a Madero, aún a sabiendas de que decidió ya no escuchar los consejos de sus guías espirituales...

Nsambi los akutare...

* los textos entrecomillados son párrafos textuales tomados del libro "Madero, el otro"...

omoire

  • Visitante
Re: Francisco I. Madero
« Respuesta #3 en: Noviembre 25, 2009, 08:10:18 pm »
Nsala malekum, hermanos...

Felipe Ángeles fue ante todo un fiel militar, primero defendiendo la institucionalidad del dictador Porfirio Díaz, y después de la toma de conciencia, a lado del Francisco I Madero... su fidelidad en ocasiones no le permitía tomar decisiones, de ahí que se prestara a las sucias traiciones de Madero, no sólo contra Ricardo Flores Magón, sino contra el sobrevalorado Emiliano Zapata cuando éste también fue traicionado por el propio Francisco...

Pese a todo era una persona más sensible, sensibilidad que se apoyaba en sus dotes espiritistas, gracias a lo cual no fue asesinado junto con Madero: pese a que fueron apresados juntos a Felipe Ángeles se le perdono la vida debido al gran prestigio y respeto que gozaba en aquel entonces, más se le exilió como diplomático a Europa de donde regresaría poco después para unirse a la a la revolución constitucionalista donde consiguió grandes victorias hasta que años después fue arrestado, sentenciado a muerte y fusilado...

De la lectura del libro de Ignacio Solares se puede deducir que el general Felipe Ángeles fue otro revolucionario espiritista que apostó profundamente en la creencia de que se pretendía mejorar al pueblo y el carácter del mexicano... la dualidad de frío-militar y sus creencias religiosas-espiritistas lo hacen hacer confesiones en el libro como la siguiente:

“...Quizás es en el campo de batalla en donde más he sentido... presentido eso que llamamos Dios. Y que, cómo decírselo, no tiene remedio: mordí el anzuelo y al intentar huir de Él sólo consigo encajármelo más”...

Le dice Ángeles a Madero, a lo que el ferviente espírita contesta:

“Imagínese, general: huir de Él. Como si fuera posible. El pescador sólo espera que se canse usted lo suficiente para dar el tirón de la caña”.

Pese a todo, su frialdad militar solía traicionarlo, lo cual se aprecia en la confesión que hace tras ganara una dura batalla:

“Lo confieso sin rubor: veía en el colmo del regocijo el aniquilamiento de las fuerzas huertistas. Porque en esos momentos miraba la guerra bajo un punto de vista artístico, del éxito conseguido, de la obra maestra por En realizada”.

Es justo mencionar que Ignacio Solares es más venevolente con Ángeles que con Madero, ya que los duros cuestionamientos que le hacen en las sesiones espiritistas siempre están marcadas por una sensación de benevolencia, incluso otorgándole todas las posibilidades de justificar la fe ciega que sentía por el propio Madero...

Quizá por esto para el lector se desprende de la lectura de las sesiones espiritistas con Felipe Ángeles, que éste mantiene grandes diferencias como individuos con respecto a Madero, pues mientras éste muere como mártir, Ángeles lo hace como víctima de su propia fe que en el fondo buscaba la muerte, al grado de que a Felipe se le obliga a morir -él mismo da la orden de fuego a los soldados que le disparan- fusilándolo, mientras que Madero es asesinado bajo engaños y de la misma manera en como él actuó: traicionado...

Pero es en el inicio del libro donde Solares hace una descripción impresionante que juega con los tiempos y el mundo espírita azteca, lo cuales simbolizaban la entrada al mundo de los muertos en una canoa y a través de un nebuloso río, pero que a su vez el propio Solares describe como la entrada ilegal de Felipe nuevamente a territorio mexicano, desde Estados Unidos, y tras dar autofinlizado su exilio en Europa: acaso Solares está describiendo la entrada de Felipe al mundo de los muertos?... de la lectura del libro se concluye que es en ese momento, localizando con exactitud los planos espacio/tiempo donde el escrito, decide iniciar el interrogatorio del militar:

"Y el golpe del remo fue como una paletada en el vacío. El viento frenaba la barca. Quizá tan sólo habían tenido la ilusión de avanzar y permanecían en el mismo punto inicial, soportando inutilemente el frío y la ansiedad. Cuando una noche así se desata y sus mil cadenas baten sobre la tierra es preferible resignarse a la inmovilidad, dejar de suponer, de planear, de soñar. Olvidarse".

Pero muchas páginas más adelante Solares le aclara a Felipe en dónde está:

"-Mire, ya no estaos tan lejos, un poco menos lejos que al principio, ¿no le parece.
Ángeles entrevió la sonrisa macabra -¿la falta de luz?- del barquero llenándole por un instante las mejillas consumidas y apergaminadas, revelando las encías sin dientes".

Claro que Solares conoce de espiritismo, y la referencia al espiritismo azteca es más que obvia, pues es de todos sabido que un muerto nunca llega sólo ni por su propia mano -guiando la barca- a la tierra de los muertos, siembre entra guiado por la propia muerte personificando el estatus moral del recién fallecido...

Más a lo largo del libro siempre rondará el espíritu de Madero y se deja entrever, por las confesiones que le hace Felipe Ángeles al autor, que sus intentos de establecer contacto espiritista con Madero se vieron siempre frustrados, y quizá por ello se dice que el regreso  de Felipe fue más que nada buscando la muerte para reunirse con su guía espiritual: ¿acaso todo fue un suicidio inducido a distancia por el propio Madero?...

El final del libro sigue jugando con los planos espacio/tiempo y esas terribles referencias al espiritismo azteca en la entrada ilegal desde Estados Unidos a méxico:

"Aún necesita un corazón, general, un sol que se incendie ante usted, un llano seco y desolado para sembrarlo de planes de batallas y esperanzas. Hay un montón de de muertos que esperan que usted les cierre los ojos y les descubra la última mirada vehemente, porque de otra manera nadie les va a cerrar los ojos, como a usted nade ce los cerró. Está muy triste y pobre su tierra, general, imposible exiliarse de nuevo.
-Va a tener que bajar con mucho cuidado, general. La orilla debe estar muy enlodada.
¿A qué regresa a méxico el eximio general Felipe Ángeles, enfermo y casi vencido de antemano?
Hay un pensamiento suyo que quizá lo explique, general, y que plasmó en su diario durante su insufrible exilio: "sólo en méxico puedo reencontrarme con Madero, creer que me reencuentro con madero".
Ahí, Aquí, Una y otra vez, hasta el final.
¿Dónde más podría reencontrarse con él?".

Más claro? es realmente la entrada ilegal a méxico?... no, es finalmente la llegada de Felipe Ángeles a la tierra de los muertos para su reencuentro con con su guía espiritual, Francisco I Madero...

Pocos conocen la entrañable relación que tenía Madero con Ángeles, y son contados los que conocen aquella anécdota de que días antes de morir Francisco le regaló a Felipe todos sus libros sobre espiritismo y que éste los leyó de principio a fin... y es en estos detalles donde podemos dilucidar las profundas relaciones espirituales que se puede establecer entre las personas que profesan las mismas creencias... y hasta dónde pueden llegar...

Hubo otros presidentes mexicanos o personajes históricos que también practicaron la fe espírita, como fue Miguel Alemán Valdés, Benito Juárez y Manuel Ávila Camacho, más hubo uno muy poco conocido que fue el espiritismo ortodoxo del presidente Plutarco Elías Calles, quien de ateo recalcitrante pasó a ferviente creyente religioso... pero quizá lo más extraordinario sea el testimonio que da el propio Felipe Ángeles en la víspera de una sangrienta batalla, el cual a la media noche sorprende al legendario Pancho Villa hincado, con los brazos en forma de cruz, mientras rezaba: "Diosito mío, ayúdame a ganar esta batalla"...

Nsambi los akutare...

* los textos entrecomillados son párrafos textuales tomados del libro "La noche de Ángeles"...

omoire

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Re: Francisco I. Madero
« Respuesta #4 en: Diciembre 08, 2009, 04:38:51 am »
Nsala malekum, hermanos...
 
Claro que los norteamericanos no se quedan atrás en esto del espiritismo: un suceso histórico de la vida de ese país se dio en el origen de la abolición de la esclavitud, cuya proclama fue solicitada en una sesión espiritista en donde participó Abraham Lincoln...
 
Efectivamente, el presidente norteamericano era asiduo asistente a sesiones espiritistas, en compañía de su esposa Mary Tood, y fue durante una de ellas sucedida una tarde del año de 19861, que una joven espiritista transmitió un mensaje enviado por un "ser de origen sobrenatural" a Lincoln... se cuenta que la joven la joven tocaba algunos acordes musicales frente a un piano hasta que súbitamente entró en trance y se aproximó hasta el presidente para transmitirle un mensaje, en el cual le señalaba que...
 
"Usted ha sido llamado a la posición que ahora ocupa para una gran tarea. El mundo está bajo una esclavitud universal y debe dejársele libre físicamente para que puede alcanzar espiritualmente su estado ... el mundo no sólo gime bajo la esclavitus mental y espiritual, sino que cuatro millones de hombres hechos a imagen de Dios están sufriendo la esclavitud material. Su yugo debe romperse, cortarse sus cadenas y ser libre el que está esclavizado... este mal nacional debe destruirse. Un congreso espiritual vela por los asuntos de esta nación...
 
...
 
"... y la guerra civil no cesará... hasta que expidais la proclamación de la libertad, proclamación que hará libres para siempre a los millones de esclavos de vuestro perturbado país".
 
Dos años después Abraham Lincoln introdujo medidas que produjeron la abolición de la esclavitud, con la emisión de la llamada Proclamación de Emancipación en 1863.
 
El testimonio del coronel Simón F. Case, militar que estuvo permanentemente cerca al presidente norteamericano durante el tiempo que convivieron en la Casa Blanca (está considerado su mano derecha), y se puede leer en el libro titulado Proclamación de Emancipación, escrito por el propio Case
 
Se dice que Lincoln era ferviente seguidor de Hippolyte Léon, mejor conocido como Allan Kardec y que su texto llamado El libro de los espíritus fue fundamental en su vida... cuenta de ello se puede apreciar también el el texto escrito por el practicante de wicca inglés Raymond Buckland nacido en 1934, y titulado The Spirit Book - The Encyclopedia of Clairvoyance, Channeling, And Spirit Communication...
 
Nsambi los akutare...