Autor Tema: Abikú  (Leído 16420 veces)

Ewindei

  • Visitante
Abikú
« en: Octubre 15, 2007, 05:28:39 pm »
Bendiciones, Iboru, Iboya Oluos
Primero quiesiera introducirme al forum, ya ves que mi nombre en ocha es Ewindei. Tengo hecho Obatala Ayaguna, y mi madre en ocha es Oya,echo en Habana Vieja, Tambien soy la Apetebiyafa de mi esposo El Oluo Otura Nico.

Si puedes ser tan amables y hablar sobre Abiku que me enteresa mucho
una buen explicacion.

Gracias
Ewindei

ika_bemi

  • Visitante
Re: ABIKU
« Respuesta #1 en: Octubre 15, 2007, 06:34:27 pm »
abiku es algo deforme, no lo conozco como ninguna entidad.

Ewindei

  • Visitante
Re: ABIKU
« Respuesta #2 en: Octubre 15, 2007, 07:01:01 pm »
Iboru Iboya Ika Bemi,

Gracias por la repuesta. Lo que has leido sobre Abiku es un espiritu/deforme? de un nino que se lleva a los ninos antes de que cumplen los 12 anos de edad. Puede ser un deuda que tienes los padres del nino? Lo que no entiendo es... dicen que se me acercan mucho los abikus y ahi esta mi confucion si ya soy mayor de edad y entonces porque?

Espero que mi explicacion sea entendido, ya que mi primer lenguaje es inlges. Gracias de nuevo por la repuesta.

Sinceramente,
Ewindei

Freakawó

  • Visitante
Re: ABIKU
« Respuesta #3 en: Octubre 15, 2007, 08:25:12 pm »
Saludos foristas

En el complejo sistema de la ley Karma-Darma (Odí Melli), el factor tiempo para cumplir el destino y convertir lo negativo en positivo es esencial; según lo que tengo entendido, hay espíritus que aún tienen un saldo mínimo que cancelar en la tierra (para de alguna manera decirlo) y el tiempo de que disponen para ello es muy corto; por eso se dice que son espíritus de paso e inclusive dentro de Ifá existen ceremonias para tratar de retenerlos un tiempo más en la tierra (la famosa cadena ashabá en el tobillo izquierdo es un ejemplo). No obstante los padres que pasan por esa experiencia, no son producto del azar, pues la casualidad no existe, sino que están enlazados kármicamente con el Abikú.

Suerte   

Ewindei

  • Visitante
Re: ABIKU
« Respuesta #4 en: Octubre 15, 2007, 10:48:33 pm »
Iboru Iboya Freakawo,

Gracias por la explicacion, muy informativo.

Ewindei

Osa Aguleya

  • Visitante
Re: ABIKU
« Respuesta #5 en: Octubre 16, 2007, 12:54:11 am »
Esa pregunta ya la hice en otro foro y me contaron que Abiku es un espíritu pasajero, que pasa por la vida porque vive muy pocos años.

La pregunta la hice porque al bajarle el ángel de la guarda a mi hija, a los 3 años, me indicaron que había que amarrarla a la vida, porque era un abiku.   No le colocaron cadena en el pie izquierdo más sin embargo, le entregaron Ikofa de Orunla.   Resultó ser hija de Oschún, y su signo de Ikofa es OYEKUN MELLI, vino en iré.

Me dicen que tengo que hacerle santo a la carrera para alargar sus dias en la tierra y para que su espíritu quede retenido más tiempo en la tierra.

Más de eso no me han podido explicar, pero ciertamente me inquieta.

Si como dice Freakawo :  No obstante los padres que pasan por esa experiencia, no son producto del azar, pues la casualidad no existe, sino que están enlazados kármicamente con el Abikú.  Entonces debe significar que yo estoy enlazada o unida a un abikú y no por casualidad.   

Surge la pregunta entonces, cómo saber cuál es la verdadera razón?  Cómo saber si el destino de mi hija es morir antes de los 12 años?  Y si ese es su destino quién soy yo para cambiarlo?

Hoy en día tiene 5 años y en febrero cumple 6.   Y será entonces que si no logró hacerle santo antes de los 12, se me va a ir sin remedio?

Cuando toco el tema entre mayores, nadie me saca de la duda, me dan muchas vueltas y nunca llegan al meollo.

Hay quienes me han dicho que no es el niño el abikú, sino que el niño viene acompañado de un abikú, y las ceremonias se deben hacer es para alejar a ese espíritu abikú que es quien se quiere llevar al niño.   Y que para eso es que hay que recibir santo y hacerle mucho ebbo a esos niños para que dejen tranquilo al niño y lo dejen vivir una larga vida en la tierra.

Cuando uno es adulto y le dicen que se le acercan mucho los abiku, me explican que se va a llegar a tener un hijo que nazca así, abikú o acompañado de uno.

Será que algún mayor me puede dar luz y tranquilidad en este respecto?

Gracias por sus comentarios.

Freakawó

  • Visitante
Re: ABIKU
« Respuesta #6 en: Octubre 16, 2007, 01:45:14 am »
Osa Guleyá eso es un tema delicado; pues si cuando recibió mano de Orunmila su hija le dijeron que era abikú; los sacerdotes responsables del Itá debieron marcar ebbó inmediatamente; esto por supuesto si no preguntaron a Orunmila y este respondió que recibiendo Ikofá Eboada. Pero una cosa muy diferente es estar acompañada por un abikú y otra cosa es ser abikú; en el primer caso el oparaldo es una buena solución; en el segundo caso requiere de ceremonias más complicadas. Pero le recomiendo que no viva con la angustia de que su hija va a morir; disfrútela y ámela como solo sabe hacerlo una madre y si al final son verdaderos sus peores temores, pues no habrá ebbó que valga; porque el destino no puede cambiarlo ni el mismo Orunmila.

Que Dios bendiga su hija y le de larga vida

Suerte.....

Ewindei

  • Visitante
Re: ABIKU
« Respuesta #7 en: Octubre 16, 2007, 01:56:23 am »
Osa Aguleya,

Entiendo lo que esta diciendo... Por eso hice la pregunta en mi caso y de la casualidad que mi hijo tambien es Oyekun Melli en awofaca tiene hecho Yemaya y tiene 28 anos. y todos mis hijos ya pasaron los 12 y ya no puedo parir mas. So entonces porque se me acercan los abikus? tienes que ver con odi melli como dice Freakawo, puede ser, tiene su logica. Estoy en una mission para aprender los mas posible sobre Abiku. Que siga la informacion!! 

Sinceramente,
Ewindei

Osa Aguleya

  • Visitante
Re: ABIKU
« Respuesta #8 en: Octubre 18, 2007, 01:16:37 am »
Buscando en la web encontré este link, donde explica algo extenso, un poco más sobre los abikú, que quizás nos dé luces a quienes nos han indicado que tenemos un hijo abikú.  En la página está en en portugués, pero aquí coloco la traducción que logré hacerle.

http://www.geocities.com/pwpercio/abiku.html

ABIKU
Del mismo gran maestro Pierre Verger quien nos saca de la ignorancia en este tema, con su investigación y valor, cuyo legado será eterno.
Si una mujer, del país yoruba da a la luz una serie de niños que nacen muertos o que mueren a corta edad, reza la tradición que no es la venida al  mundo de varios diversos niños, sino de diferentes apariciones del mismo ser (para ellos malefico), llamados àbíkú (el que nace para morir) quien se cree que va a venir al mundo  por un breve momento para volverse al país de los difuntos, órun (el cielo), varias veces.
Pasa así su tiempo, yendo y viniendo del cielo hacia el mundo sin permanecer aquí por mucho tiempo, para el gran desespero de sus padres, deseosos tener niños vivos.
Esta creencia se encuentra en los akan - odduns, donde una madre llamada awomawu (él cargador de niños en el mundo para la muerte). El ibo llama el ogbanje del abikú, el Hauças del danwabi y del fanti, kossamah.
Encontramos la información con respecto a abikú en ocho itans-odduns (historias) del ifá, sistema de adivinación yorubá, clasificado en el odu 256 (señales del ifá).
Estas historias demuestran que el órun del abikú forma una sociedad en el egbá (cielo), presidido por Iyàjansà (madre-si-palpita-y-se va) para los varones y el Olókó (jefe de la reunión) para las niñas, pero es Aláwaiyé (rey de Awaiyé) quien es llevado al mundo por primera vez en su ciudad de Awayié. Allí es donde está el bosque sagrado del abikú,  donde los padres del abikú van a llevar ofrendas de modo que estén en el mundo.
Cuando vienen del cielo para la tierra, el  abikú pasa los límites del  cielo delante del  protector de la puerta, órun del oníbodé, sus compañeros abikus van con él hasta este lugar en donde se dicen hasta pronto. Los que parten declaran el tiempo que van a  estar en el mundo y qué harán.
Le prometen a sus amigos que no estarán mucho tiempo  ausentes, éstos niños a pesar de todos los esfuerzos de sus padres, volverán, para encontrar a sus amigos en el cielo .  Los Abikú pueden estar en el mundo por períodos más o menos largos.
Una abikú femenina llamada “A-morte-os-puniu”(muerte-que-castiga) declara delante de  órun del oníbodé que nada que sus padres hagan será capaz de retenerla en el mundo, ni regalos, ni dinero, ni ropas, ni las ropas que les ofrezca, ni todos las cosas que quieran hacer por ella,  atraeran sus miradas ni le satisfarán.
Un abikú varón, llamado ilere, dice que rechazará el alimento y todas  las cosas que desean darle en el mundo. Aceptará todo esto en el cielo.
Cuando Aláwaiyé llevó  doscientos ochenta Abikú al mundo por primera vez, cada uno de ellos había declarado, al pasar la barrera del cielo, el tiempo que iría a estar en el mundo:
·   Uno de ellos propuso volver al cielo el día que viera a su madre.
·   Otro, iría a esperar hasta el día que sus padres decidieran casarse.
·   Otro,  que volvería al cielo, cuando sus padres concibieran a nuevo hijo.
·   Otro, que regresaría, el día que comenzara a caminar.
·   Otros prometen a iyàjanjasà, quien dirige su sociedad en el cielo, respectivamente, regresar en siete días, o cuando comience a caminar, o cuando comiencen a arrastrarte por el suelo, o cuando comiencen a tener dientes o a estar en pie.
Nuestras historias del ifá nos dicen que ciertas ofrendas hechas con  conocimiento de la causa son capaces retener en el  mundo este àbíkú y de hacerles olvidarse de sus promesas de ir de vuelta, rompiendo así  el ciclo de sus constantes idas y vueltas entre la tierra y el cielo, porque, una vez el tiempo marcado para volver haya pasado, sus compañeros se arriesgan a perder poder sobre ellos.
Es así que en estas cuatro historias que encontramos, las ofrendas que componen de un tronco del árbol de plátano y de otras cosas. Uno solamente de los casos dichos, el tercero, explica la razón de estas ofrendas:
Un cazador que estaba en el momento de la travesía de unos àbíkú, escuchó cuáles eran las promesas hechas por 3 àbíkú que marcarían su tiempo de regresar al cielo.
·   Uno de ellos promete regresar de la tierra cuando el fuego que su madre use para preparar sus papillas, se acabe por falta de combustible.
·   Otro prometió que regresaría cuando el  paño que su madre use para  cargarlo se le rompa.
·   El tercero dijo esperar para morir el día donde sus padres le digan que han decidido vivir juntos.
El cazador va a visitar a las tres madres en el momento donde están dando a la luz sus niños  àbíkú  y las aconseja así:
·   A la primera, que no permita que se queme enteramente la leña debajo de la olla  donde cocina las papillas  para su hijo;
·   A la segunda, que no permita que se le rasgue  el paño que use para  cargar a su hijo, que use un paño de  diversa calidad, bueno.
·   A la tercera le recomienda no especificar ni anunciar cuando será el día donde su hijo tendrá que ir a vivir para la casa de su marido.
Las tres madres van entonces a consultar la suerte con ifá, y les recomienda a ellas que hagan ebbo, respectivamente con ofrendas de un tronco del árbol de plátano, piel de una cabra y de un gallo, obstaculizando así la manera  que los 3 Abíkú habían  marcado el tiempo de volver al cielo.
Porque, si la primera instala un tronco del árbol de plátano en el fuego, destinado para cocinar al papilla de su hijo, antes que él se apague, el tronco del árbol de plátano, lleno de una savia esponjosa, no podrá quemarse del todo, y el abikú, viendo que no encuentra la leña consumida por el fuego, dice que el momento de su salida todavía no ha llegado.
La piel de la cabra se ofreció para que le sirviera a la segunda madre de paño fuerte que al usarlo para tomar a su hijo, nunca se rompa y así al abikú del niño no encontrar que este paño se rasgó no va a poder guardar su promesa.
No se sabe exactamente el ofrecimiento del gallo, pero la historia cuenta que cuando llegó  la hora de decir al hijo que tendría que ir a vivir a casa de su marido, los padres no le dijeron nada al niño y bruscamente le enviaron.
Estos 3 abikú  no pudieron mantener  la promesa que habían hecho, porque no se habían sucedido las circunstancias que debían anunciar su salida de la tierra tal como lo habían declarado delante del órun del oníbodé. El abikú de estos tres niños no va a morir más. Habían seguido entonces otro camino.
Comentamos esta historia con algunos detalles porque ella ilustra el mecanismo de ofrendas y de su función bien. No es su lado anecdótico (de la leyenda) el que interesa aquí, sino  la tentativa de la demostración de los  yorubás que la  suerte (destinación) se puede modificar, en cierta medida, cuando se saben ciertos secretos.
Entre las ofrendas que las llevan a cabo aquí en la tierra, aparecen, en el primer plano las plantas litúrgicas. Cinco de ellas se citan en estas historias:
·   Abíríkolo (el lachnophera crotalaria, los papilolionacaae).
·   Agídímagbayin (no identificado).
·   Ídí (ivorensis, combretacae del terminalia).
·   Àgborin de Ijá (no identificado).
·   Crisálidas de Lara (ricinus communis - rojo del mamona).
Todavía más dos plantas se utilizan con frecuencia para sostener al abikú y eso no aparecen en estas historias:
·   Olobutoje (curcas, euphorbiaceae del jatropha).
·   Eméré de Òpá ( americano, los sterculiaceae del waltheria).
Se ofrecen estas hojas que constituye una especie del mensaje, seguida por encantamientos. En el país yorubá, los padres para proteger su abikú de los niños e intentar retenerlos en el mundo pueden dedicar ciertas prácticas, por ejemplo, hacen incisiones pequeñas en las juntas del niño y se frota atin allí (se hace polvo negro con ossum, las habas litúrgicas y las hojas en este extremo); tambien hacen para atar a la cintura del ondè del niño un talismán hecho de este polvo exactamente negro, contenido en una bolsita de cuero. La acción protectora buscada en las hierbas expresada con fórmulas de encantamiento, se introduce en el cuerpo del niño por las incisiones y fricción, así la parte del polvo negro, contenida en la bolsita de ondé, representa un mensaje no verbal, una especie del material y la ayuda permanente del mensaje dirigido para los elementos protectores contra los elementos hostiles, siendo esta forma de expresión menos efímera de la de la palabra.
En otra historia, se hace alusion a los xaorôs, anillos proporcionados con guizos, usados en los tobillos de los niños abikú, para que a su movimiento ausenten los amigos que intentan venir a buscarlos en el mundo y recordarles sus promesas a ellos.
De hecho sus amigos no aceptan así tan fácilmente la carencia de la palabra del abikú, refrenada en el mundo por las ofrendas, los encantamentos y los talismanes preparados por los padres, de acuerdo con el consejo de los babalawos.
Ni siempre estas precauciones y ofrendas son suficientes para sostener a los niños abikú en la tierra. Iyàjanjasà es muchas veces más fuerte. Ella no deja que funcione lo que las personas hacen para retener los niños.
Contra abikú  no hay remedios. Yiájanjàsá los atraerá a la fuerza para el cielo. Los cuerpos del abikú que mueren así, a la fuerza, se mutilan con frecuencia. De modo que, dicen, pierdan sus atractivos y sus amigos en el cielo no desean jugar con ellos, sobre todo para que este espíritu abikú maltratado de esta manera, no desee más  venir al mundo.
Este abikú del niño recibe en su nacimiento, nombres particulares. Algunos de estos nombres provienen  de saludos tradicionales.
Pueden ser clasificados:
Nombres que establecen su condición del abikú;
Nombres que les aconsejan a ellos que permanezcan en el mundo y les indican que las condiciones para que el abikú regrese no sean favorables.
Nombres con promesas de buen trato en caso que se queden en el mundo.
Con frecuencia se encuentran en el país yorubá, estos nombres en adultos o los velhinhos que gocen de buena salud, muestra de que muchos abikú están con favor en el mundo, quizás a causa de las almas piadosas, o de todas esas precauciones, hacer caso a Orunmila y a la intervención de los Babalawos.
ALGUNOS NOMBRES DADOS AL ABIKÚ:
·   Aiyédùn - la vida es caramelo.
·   Aiyélagbe - estamos en el mundo.
·   Akúji - cuál es difunto, se despierta.
·   Bánjókó - uno se sienta abajo con mí.
·   Dúrójaiyé - debe gozar de la vida.
·   Dúróoríìke - sea, usted que usted será mimada.
·   Èbèlokú - él peticiones de modo que sea.
·   Ilètán - la tierra acabada (no tiene más tierra para la encaja).
·   Kòjékú - no consiente en morir.
·   Kòkúmó - no muere más.
·   Kúmápáyìí - la muerte no toma este daqui.
·   Omotúndé - el niño se volvió.
·   Tìjúikú - avergonzado de la muerte (la muerte no se va para matarle)

Estos itens completos se describen en una edición del compartimiento de Afro-Asia, en 14 - 1983, bajo título. * La SOCIEDAD EGBÉ ÒRUN del ÀBÍKÚ, Los NIÑOS NACEN PARA MORIR VARIAS VECES *
Las ceremonias para el abikú pequeño parecen ser poco frecuentes entre los yorubás, la única que atendió Pierre Verger, las ceremonias fueron hechas por el tanyinnon  encargado del culto a los dioses protectores de una familia tradicional del barrio de Houéta.
En un canto de la parte principal, ocho estatuas de madera con 20 centímetros de altura y fueron colocadas sobre un  asiento de barro. Todos los vestidos con telas igualeas, demostrando por la uniformidad de sus ropas, pertenecer a una misma sociedad (egbé). Seises de estos estatuas representa ábíkús y los otros dos, los ibeji.
Las ofrendas consistidas en:
oká (carpeta del inhame).
Obèlá (especie del caruru).
Èkuru (usado fuera de habas y del guisado en leves).
Dindi de Eran, dindin del eja (carne y fritos de los pescados).
Después de las plegarias del  tanyionnon y de ofrecer parte de este alimento a las estatuas,  el resto fue distribuidos a la concurrencia. 
Una sacerdotisa de  Obatalá atendió la ceremonia, representando el enlace  que existe entre el orixá de la creación, la gente de los cuerpos mal formados, corcundas, descargados, albinos y aquellos cuyo nacimiento fue anormal (àbíkú e ibeji).

ABIKÚ - CONSIDERACIONES DEL AUTOR EN LOS TIEMPOS DE HOY.
La herencia de los antiguos por sus creencias, historias y ritos de su práctica religiosa y cultural, si adaptan y si se aplican en cualquier tiempo, con su sabiduría, con mucha propiedad.
En su tiempo, no se tienen referencias del aborto, sino en contraste, el esfuerzo por mantener la vida, inclusive en cantidad. Para la práctica adivinatoria por medio del juego de Búzios, identificamos hoy en día muchos de estos  abikús, que percibimos en un segundo grado, muchos que son "creados", comienzan a existir por ingerencia del ser humano por medio del aborto, es algo simple de entender y ver por  óptica y  lógica astral/espiritual que no podemos simplemente borrar de nuestra mente e inteligencia, o en el peor de las hipótesis, no podemos ingnorarla.
En instante donde está fecundado el óvulo al lado del espermatozoo, esta sustancia existente nueva se le proporciona ya alma y el aspíritu, que los cristianos llaman el "ángel del protector" y los yorubanos del "orixá" (Orixa de cabecera), este fenómeno consiste en la teología Yorubana, en la leyenda de Ajálá, que será comentada.
Cuando la ejecución del aborto, propiamente dicho, el ser humano supuestamente ejerce su derecho de eliminar eso que es; más solamente elimina la parte material, el cuerpo, que él creó con el acto sexual de la procreación, el matar de la forma definitiva el embrión, el feto. Pero, ¿esta materia ya está provista de alma y espíritu.  Adónde se van? Ya que no fue creado, su alma y su espíritu que se hacen? Para dónde se van? Este análisis no se hace generalmente y es de elevada consideración, tendrá consecuencias? Claro, seriesísimas, que describimos aquí con mucha certeza, basado en las constancias más diversas a través de los consultores, por más de dos décadas, los síntomas del post-aborto, la presencia de esa "figura" que aparece de una forma genética, derivada y oriunda de generaciones pasadas, o que son provocadas a volver en la misma generación, y de las que se volverán en nuestros descendientes, y de la forma más inesperada posible.
La gran mayoría de los seres que se tienen con deformidades, enfermedades serias, muertes prematuras, tienen grandes posibilidades ser abikús fabricado por el hombre. Hoy en día, cuando un nuevo niño muere, tiene mucha posibilidad de ser un abikú que se está volviendo al "cielo", así como persiste la probabilidad a volverse en un hijo siguiente, aún en la misma generación o la siguiente; cuando un niño es muy enfermo y corre riesgo de la vida, debe investigarse en la familia si  la madre ha tenido caso de aborto o muerte prematura, es muy posible.
Las reacciones (más de la madre que del padre, en caso del aborto, porque muchas veces el padre no tiene conocimiento o no participa de la decisión) en su vida y en su día  a día son sintomáticas: en desequilibrio generalizado, en la vida personal, el trabajo, la  casa, en los estudios, nada da seguro, nada va bien, se apena, depresión, pesimismo, carencia del animo, aparentemente todo tendría que estar bien, pero las cosas "no van". Es la influencia de "aquel ser", eso que contrario a las leyes de la naturaleza, fue eliminado "físicamente", lo cual es un hecho grave para el otro plano, próximo, de los padres, afectando sus vidas con estos síntomas.
Así mismo y por cuestión de justicia no podrá un abikú que "fue generado" por una familia, aparecer en otra, que nada tiene que considerar con el acto irresponsable de otros, y percibe que un niño que nace deforme de una cierta forma, o con una enfermedad seria de peligro de muerte, donde quienes realmente sufren la plenitud por ellos, son sus padres (porque el dolor interno es mayor que el dolor físico, y si  el niño ya nace de esa forma, él no conocerá lo que es ser saludable, no percibe y no se imagina como se debe sentir alguien normal, por lo tanto su dolor o problemas, para sí mismo es normal).
Esta  situación puede y debe ser tratada no sólo en el campo espiritual, los antiguos nos han dejado instrumentos dentro de la religión  yorubá, para hacerlo con ebós y  ofrendas específicas, de los cuales se valen con el mismo principio que se aplicó en los países yorubanos, "para engañar" abikús; Mucho si se puede mejorar y modificar, evidentemente que habrá  algunos casos donde el nacimiento es irreversible,  pero si puedo ser detectado por el babalorixá o la yialorixá  competente, donde son avisados que la madre podría traer  un hijo abikú, por medio de ebbos y  ofrendas se puede evitar que el niño venga deforme o con algún problema serio, que en la realidad, nada más son un "regreso bajo forma de castigo" de nuestros actos o de las generaciones pasadas, de un proceso que nunca fue tratado o interrumpido.
De esta forma una vez que el aborto es una situación que trasciende a la mediación de las personas, es algo ligado directamente a la naturaleza, y por lo tanto a su creador, se modifica o se escapa de la ley de los hombres, pero no de la divino. Esto es un hecho porque ninguna religión de la tierra permite el aborto.



Osa Aguleya

  • Visitante
Re: ABIKU
« Respuesta #9 en: Octubre 18, 2007, 01:19:30 am »
Ewindei:

No sé cómo explicar lo que sentí al leer este artículo, no sé si estoy más clara o más confundida que antes, pero sí sé que me dejó muchísimas cosas que pensar y que investigar, tanto en mi familia como en la familia del padre de mi hija.

Cualquier otra explicación que encuentre, son el permiso del foro, la publicaré para que los mayores me den sus comentarios al respecto.

Ah, Sr Freakawó, muchas gracias por sus palabras...

Bendiciones

Osa Aguleya

  • Visitante
Re: ABIKU
« Respuesta #10 en: Octubre 18, 2007, 01:25:47 am »
del link http://iyamioya.blogdiario.com/tags/abiku/

ABIKU.

Abiku, abi, “el que posee iku,” “muerte”; por lo tanto, “predestinado a la muerte” es una palabra usada para significar los espiritus de los niños que mueren antes de pubertad , y también una clase de espiritus malvados que hacen a niños morir; un niño que muere antes de doce años de la edad que es llamado un Abiku, y el espiritu , que causaron la muerte también que es llamado Abiku.

 Parece ser que las zonas deshabitadas del país abundan con números de espiritus malvados o los demonios, que sufren de hambre, sed, y frío, puesto que nadie les ofrece sacrificio  no tienen ningún templo, y que se están esforzando constantemente para mejorar su condición inscribiendo a los cuerpos de bebés recién nacidos. Solamente un Abiku puede entrar y detener la vida de un niño , como hay gran competición entre los Abikus para tal posición.

Cuando un Abiku ha inscrito a un niño que él toma para su propio uso, y para  el uso de sus compañeros, la mayor parte de los alimento que el niño come, consumen ellos. Es las demandas incesantes que son hechas por el Abikus hambriento afuera, y que el Abiku dejado en un órgano del niño,tiene que satisfacer, que destruyen a el niño, porque el conjunto de su alimento es escaso para sus requisitos. Cuando se cree que un abiku esta lastimando a un niño adueñandose de un organo de este,acustumbran a darle el doble de comida, para todo hecho al niño es sentido por su Abiku. El Abiku dejado en un órgano, en gran parte, se identifica así llevando al niño a la muerte.Una madre que ve a su niño gradualmente el perder de peso sin u7na causa aparente concluye que un Abiku lo ha incorporado, que ella ha dado a luz a un Abiku, y que está siendo hambriento porque el Abiku está robando todo su alimento.

Ella superticiosamente une los anillos de hierro y las campanas pequeñas por los tobillos del niño, y cuelga cadenas del hierro alrededor de su cuello. El cascabelear del hierro y el tintinear de las campanas se supone que  aleja al Abiku, por lo tanto son muchos los número de  niños que deben ser vistos con sus pies pesados abajo con los ornamentos del hierro.

El niño recupera a veces su salud, y entonces se cree que este procedimiento ha sido eficaz, y que el Abikus se ha conducido lejos.Sin embargo, no ocurre ninguna mejoria, o el niño crece peor, los esfuerzos de la madre para expulsar al Abiku haciendo incisiones pequeñas en el cuerpo del niño, y poniendo en esto las pimientas o las especias verdes,creyendo que de esa manera causará dolor al Abiku y hará que él salga. El niño pobre grita con dolor, pero la madre endurece su corazón en la creencia que el Abiku está sufriendo igualmente.

Freakawó

  • Visitante
Re: ABIKU
« Respuesta #11 en: Octubre 18, 2007, 04:40:06 pm »
Saludos Foristas en general, iniciados y sacerdotes de Osha e Ifá

Este tema es algo difícil, sobre todo cuando solo lo observamos a traves de un cristal en particular como es la tradición Yoruba. Los Jimagüas nacen en varios signos de Ifá (Oyekun Melli, Iwori Bogbe, Otura el Diablo y Ocana Yabile). El artículo que citó Osa Guleyá los ubica como un par de gemelos y que tienen más que ver con los Abikú; estos Jimagüas son dos muñecos con una carga mágica que sirven para resguardar la vida del gemelo vivo y retener en el agboran el espíritu del gemelo muerto. Pero deseo aclarar que los Ibellis de Oyekun melli e Iwori Bogbe es un culto a los muertos y los Ibellis de Otura el Diablo y Ocana Yabile son un culto a los Orichas; esto es un problema común en la religión yoruba, solo pruebe usted en una encuesta a preguntar ¿de donde provienen las energías de los Orichas y se sorprenderá de la multiplicidad de respuestas.

Lo cierto es que la sociedad que existe en el cielo de los abikú, y que según la tradicional yoruba, parece solo existir para causar dolor a los gemelos, a niños de corta edad y a sus madres; pero detrás de eso se esconde el complicado proceso de la causa y el efecto, reflejo de la ley del Karma que nace en Odí melli. En el signo de Ifá Ogbe Di, la persona se arrodilla en el cielo a escoger su destino,  pero esto no es a capricho de la persona, primero se le revelan sus actuaciones en la vida anterior, tanto las negativas como las positivas; y en función del dolor que causó a otros, se le da cierto libre arbitrio para que escoga como lavar esas culpas; pero existen otros factores que se adicionan a ese destino; la familia donde nacerá y los padres que tendrá, el ambiente social donde se desenvolverá, las condiciones geográficas y de atraso o evolución del país donde nacerá Etc. De hecho el 100 % del karma de una persona, está compuesto por un 50% de Karma individual y 25% de cada uno de los padres, esto está en los signos de Ifá Oshé Bile: "donde se heredan las riquezas de los padres, pero también sus iniquidades y sus enfermedades, pues es un Ifá de herencias en general" o en Ofun Gando: "donde marca la pérdida de un hijo, porque el padre no supo frenar a tiempo los malos sentimientos que heredó de él". Como se puede observar nuestros padres no están puestos al azar en nuestras vidas, están enlazados kármicamente con nosotros.

La evolución espiritual de una persona puede tardar varias vidas y encarnaciones, esto se refleja en el signo de Ifá Irete Melli; sin embargo muchos nos resistimos a creer esto, pero les relataré el proceso de evolución espiritual, tal y como me lo contó el practicante de una religión del Japón:

Comienzo de la cita:

En el cielo te llevan la cuenta de tus acciones, es un libro similar al de los contabilistas donde existe un debe y un haber con su respectivo saldo; cuando el saldo es de superávit, la proxima lección tendrá muchas ayudas, pocos obstáculos y pocos episodios dolorosos; cuando el saldo es de déficit, quedan muchas cosas pendientes por aprender, se volverá a repetir la lección, pero esta vez en condiciones más duras, para obligarte a que las superes.


Fin de la cita

Enseguida le pregunté y ¿si el saldo es cero? y me contestó: "es dificil de lograr, pero recomiendo que tu saldo siempre sea positivo, pues la idea es la ganacia para una proxima vida". Ahora volvemos al tema, los Abikús o espíritus de paso son personas con un saldo negativo, pero muy pequeño y que no precisan de una vida entera para cancelarlo, pero en el complicado sistema Karma-Darma, se involucra a los padres y esto, repito no es al azar, por eso recomendé dar amor y no vivir con el miedo hacia un hijo abikú, así acumularemos saldo positivo, nosotros y él.

Suerte...